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PUMEYAWA Y LOS HOMBRES ETNIA BANIVA |
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Pumeyawa, primera mujer entre todas, la más hermosa mujer Baniva (etnia del amazonas) poseía el encantamiento entre las piernas. Sobre todo cuando se sentaba a rayar la yuca para el casabe. Entonces aquel animal que guardaba debajo de las piernas, dejaba oír cantares alegres y profundos, que acompañaban al rass, rass, rass…, de las manos indias al triturar |
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la yuca contar las piedritas puntiagudas del rayo. De entre las penumbras de las piernas de Pumeyawa saltaban al aire el trinar de aves grandes y pequeñas, roncas y agudas e incluso, cantares desconocidos que producían el encantamiento que solo tienen los MAWARI (espíritus que habitan en las aguas y en las piedras). En aquel tiempo las mujeres eran felices, trabajaban unidas y hacían fiestas con Pumeyawa. Pero los hombres se sentían dominados, eran tristes, no cantaban ni hacían fiestas; porque no tenían un animal más encantador que el de Pumeyawa, mujer que encantaba por ser profundamente olorosa. |