|
KAPEI EL HOMBRE LUNA |
|
Estando muy lejos de Kapei, el Piache se llevó la sombra del pequeño, que muy contenta iba junto con el piache rescatador. Kapei, en castigo fue desterrado por toda la eternidad de aquellos parajes. |
![]() |
| Después quiso Kapei transformarse en tapir -¡No! ¡Eso no!, porque me comen. O me hago jabalí. No, no, tampoco. En pájaro mucho menos. Entonces, ¿Cómo puedo yo pagar lo que hice con la sombra del niño? Pues no se, aquí como hay muchos peligros, mejor al cielo inmenso me voy. Si, desde allí puedo yo desparramar mucha luz sobre mi gente en la tierra. |
|
|
Cuando Kapei llegó a lo más alto del espacio exclamó-“Desde aquí seré el alumbrador de todas nuestras tierras”. Y ustedes hijas mías, muchísimo mas alto deben ir para que puedan iluminar el camino a los muertos”- Y un sendero resplandeciente se hizo en el firmamento. Son las hijas de Kapei que en estrellas se tornaron; son las guiadoras de las almas de los difuntos, cuando Wei, el sol, extenuando ya por sus propios calorones y enceguecido por su propia luz, en silencio se oculta tras los tepuyes de la sabana NOTA: Este mito del hombre luna que para pagar una falta cometida asciende al cielo se ha recopilado también en Las Antillas con el nombre de Hialí y reinterpretado por Ana Rosa Angarita Trujillo en la Faz Oculta de Guayana, Mitos e Invocaciones. Editado por C.V.G Siderúrgica del Orinoco 1998.
|
|